miércoles, 30 de mayo de 2018

LAS CHICAS DEL CAMPO

El hecho de que Antonio Muñoz Molina, escritor al que admiro, recomendase el libro que hoy traigo a Opticks, me llevó a poner un interés especial en su lectura. Deseaba encontrar por mí misma las cualidades que habían complacido al autor ubetense.
El libro, una novela, se titula Las chicas del campo, fue publicado en 1960 y su autora es Edna O’Brien, nacida en Irlanda en 1933.
Las chicas del campo, en parte autobiográfica, tiene como protagonistas principales a Caithleen que hace de narradora, y a su amiga Baba. Las dos viven en un pueblo de la Irlanda rural en los años 50, y tanto sus familias como sus caracteres son muy diferentes.
Caithleen o Kate, es una niña tímida, estudiosa y reflexiva, le gusta leer y está bastante influenciada por el entorno que la rodea: un padre borracho, jugador y violento al que detesta; una madre frágil y sometida al marido que intenta protegerla; y todo ello dentro de una sociedad clasista, controlada por un catolicismo represivo, en la que el alcohol, el machismo y la crítica determinan sus señas de identidad.
Por el contrario Baba es decidida y descarada. Se aprovecha de la retraída Kate, pero también de sus padres, que están bien situados, y de cualquiera que se pone a su alcance.
Al morir la madre de Kate en un accidente y perder su padre por las múltiples deudas que acumula la casa familiar y las tierras, los padres de Baba se ocupan de ella, hasta que ambas ingresan como internas en un colegio de monjas. La dureza del internado, en el que Kate ha logrado entrar gracias a una beca, hace que Baba ideé un retorcido plan para que las expulsen.
Tras la expulsión, las dos se van a Dublín, Baba a estudiar y Kate a trabajar en una tienda; aunque comparten la habitación que han alquilado los padres de Baba en una casa de huéspedes y disfrutan juntas de la libertad que les proporciona la ciudad, al no haber nadie allí que las controle; sólo la casera recrimina a veces inútilmente un comportamiento que considera escandaloso.
Esta sería en resumen la historia contenida en Las chicas del campo. El principal valor de la misma creo reside en la manera como la autora nos la cuenta.
Distinguiré primero su realismo. Está claro que Edna O’Brien vivió muchas de las situaciones que aparecen en la novela. Así el realismo es total al describir la belleza de los paisajes, las costumbres o la sordidez de determinados ambientes; todo está narrado con sencillez y perspicacia por alguien que ha disfrutado o padecido en ellos. Sin embargo, no hay ningún tipo de rencor al referirse a los malos momentos, es la mirada de una persona sensible que ama la libertad y la belleza.
Luego la ingenuidad y el romanticismo con el que la Kate adolescente imagina el futuro y afronta las relaciones que mantiene con los hombres que va conociendo, en contraposición a las intenciones sobre todo materiales que mueven a Baba.
Por fin el contraste entre las dos amigas, distintas hasta en el físico (he leído que  Edna O’Brien considera a Baba como su alter ego), lo que no impide el aprecio que se tienen y la complicidad que reina entre las dos.
Las imágenes de mujer que presenta la autora resultaron revolucionarias cuando fue publicada la novela y a mucha gente le escandalizó el contenido, hasta el punto que el cura de la aldea quemó tres ejemplares que había encontrado en una librería. Recordemos que era el año 1960 y se trataba de la católica Irlanda.
Leída ahora, lo único que sorprende es el humor ingenuo y fresco con el que se expresa la autora, la inteligencia y profundidad con la que observa a los demás y los describe y el genio literario que demuestra al construir un relato que, una vez empezado, y estoy de acuerdo con Muñoz Molina, resulta imposible dejar de leer.
   

domingo, 20 de mayo de 2018

LINCOLN EN EL BARDO

Por el libro de esta semana, Lincoln en el Bardo, su autor, el norteamericano George Saunders, recibió el Premio Booker 2017, que es el premio de más prestigio que se puede otorgar a una novela en Gran Bretaña.
George Saunders era hasta ese momento conocido por sus relatos, pero nunca había escrito una novela, ésta es la primera. Intentaré explicar algo de su estructura y su argumento.
Empezaré por el título, Lincoln en el Bardo. Primero hay que decir que George Saunders es budista y el Bardo para el budismo consistiría en una especie de estado intermedio entre la muerte y lo que pueda haber más allá.
En segundo lugar está el hecho de situar en el Bardo al presidente Abraham Lincoln. Esto parte de un suceso que se afirma tuvo lugar tras la muerte por neumonía de Willie, el hijo de 11 años de Lincoln. Acontecimiento que produjo en el Presidente un desgarro de tal naturaleza, que acudió al cementerio en dos ocasiones para sacar al niño del ataúd y abrazarlo de nuevo. Saunders afirma que escuchó esta historia en los 90 y le ha costado veinte años escribirla.
Una vez aclarado el título, veamos la estructura de la narración. Todo sucede a lo largo de una noche, cuando Lincoln acude al cementerio de Oak Hill en Washington a abrazar a su hijo.
La originalidad reside en el modo que tiene el escritor norteamericano de contar lo ocurrido, alternando las voces de los espectros que habitan el Bardo con citas bibliográficas, reales e inventadas, en las que se habla del niño, de cómo era, de su enfermedad, de la reacción de sus padres y otros allegados ante su muerte; también de la imagen de Abraham Lincoln transmitida por los distintos investigadores, de los esclavos, de la guerra y de las dudas que torturan a Lincoln por la cantidad de vidas jóvenes que desaparecerán en ella. Recordemos que la llamada Guerra de Secesión (1861-1865) enfrentó al Sur con el Norte en Estados Unidos y fue terriblemente mortífera.
El Bardo está habitado por multitud de fantasmas que se manifiestan de una forma u otra según haya sido su vida anterior o los últimos pensamientos que sintieron al dejarla. Así los dos fantasmas que más aparecen, roger bevins iii y hans vollman, se caracterizan porque Bevins está lleno de ojos, de narices y de manos, ya que se suicidó cortándose las venas y en el último momento fue consciente de todas las oportunidades que iba a perder por ese acto. La característica principal de Hans Vollman es su enorme pene, la muerte le llegó a punto de consumar el matrimonio.
Las historias de estos dos fantasmas y de otros muchos que protagonizan la novela las conocemos a lo largo del relato, en una mezcla entre terrorífica e hilarante que demuestra con creces la pericia y singularidad del autor.
Los habitantes del Bardo, según Saunders, están atrapados en esa especie de estadio intermedio repleto de cajones de enfermos, sin entender aún que han muerto y no recuperarán sus antiguas vidas. El pasar a otro estadio podrá suponer un premio, pero también un castigo; así que permanecen en un limbo incalificable.
La llegada de Willie, una criatura inocente y muy querida, el amor que su padre le demuestra, la sinceridad de éste al pensar en la terrible guerra que asola el territorio y el conflicto moral que le plantea el hecho de que tantos jóvenes mueran en ella, contribuirá al desenlace de la historia.
Una historia hermosa, extraña e inquietante; escrita de una forma difícil de resumir por su riqueza expresiva, conceptual y filosófica. Estoy segura de que no dejará a nadie indiferente.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 9 de mayo de 2018

LA MUJER DEL PELO ROJO


De nuevo traigo a esta página la reflexión de Amos Oz sobre el escritor, su obra y lo que ésta pueda significar para un lector determinado.
En el caso que hoy me ocupa, primero fue la obra, Nieve, y después el autor, Orhan Pamuk.
Mis amigos de Plumier, Pili y Luis, me regalaron Nieve el año en el que Orhan Pamuk obtuvo el Premio Nobel de Literatura, 2006. Yo no había leído nada del escritor turco y ese libro supuso un placentero descubrimiento.
Después, comprados o regalados, vinieron más libros, entre ellos La vida nueva, El Museo de la Inocencia y Estambul que sirvieron para confirmar la opinión inicial.
Y ahora el autor. Orhan Pamuk es un escritor turco que no concibe la vida si no es a través de la literatura: No busco la literatura para que me salve la vida. Sólo para superar el día difícil que tengo que vivir. Porque se trata de un escritor comprometido con su tiempo. Amante del país en el que nació, cuya historia recrea en sus libros, pero en absoluto nacionalista; defensor siempre de la democracia, de la libertad y de la paz; pacifismo por el que los libreros alemanes le otorgaron un premio.
Así que en este caso mi admiración por la obra se une a la que siento por la persona de su autor: experto en la mejor literatura, pacifista, universalista y, por tanto, partidario de los puentes y no de las fronteras.
La última obra de Orhan Pamuk acaba de publicarse en España, se titula La mujer del pelo rojo.
Fiel a los puentes y al caudal de conocimientos que posee, Orhan Pamuk utiliza como fondo ancestral de su relato un mito griego, Edipo rey de Sófocles, en el que el hijo mata a su padre sin saberlo; y una leyenda persa, el Shahnameh, epopeya nacional iraní que contiene la historia de Rostam y Sohrab, escrita por el poeta sufí Ferdousí, en la que el padre, igualmente sin saberlo, mata a su hijo.
La historia contenida en La mujer del pelo rojo está contada en primera persona por su protagonista, Cem Bey, joven de 16 años que, al ser abandonado por su padre, que dejó a su madre y a él en una precaria situación económica, entra como ayudante de Mahmut Usta, maestro pocero al que le encargan buscar agua en una zona bastante árida próxima a Estambul.
El trabajo de pocero permite al escritor, en ese afán reivindicativo de la historia y de unir el pasado con el presente, explicar cómo han ido evolucionando los métodos en la obtención del agua, a la vez que la vida de los pueblos.
El joven aprendiz y el maestro mantienen una relación ambivalente. El joven busca la protección de la figura paterna que ha perdido en el pocero, que le enseña el oficio y le cuenta leyendas antiguas, por ejemplo, la historia de José y Jacob y la de Abraham e Isaac; padres e hijos presentes en el Corán y en la Biblia, y reacciona con rabia ante la exigencia de obediencia absoluta que reclama el maestro, al que cuenta a su vez la tragedia de Edipo, que no complace demasiado a éste.
Una tarde, al bajar al pueblo cercano al pozo que están excavando, Cem ve a una hermosa mujer de pelo rojo y se enamora de ella en el momento.
De ahí en adelante la obsesión por la mujer y su relación con la misma van complicándose, hasta que todo termina de una forma que los lectores deben descubrir.
Cem huye del pueblo impulsado por un suceso desgraciado y  regresa a él pasados muchos años, para encontrar junto al antiguo pozo el sentido trágico de los mitos.
En una de las entrevistas que hicieron a Orhan Pamuk con motivo de la publicación de La mujer del pelo rojo, calificó este libro de novela política, ya que lo escribió antes del fallido golpe contra Erdogan, actual presidente de Turquía. El porqué de ese calificativo, además de otra gran variedad de riquezas, también lo encontraremos en el libro.