jueves, 12 de abril de 2018

UN LIBRO DE MÁRTIRES AMERICANOS

Segunda semana de este mes de abril, que más parece febrero por lo frío y lo desapacible, y un nuevo libro fácil de leer, pese a sus más de ochocientas páginas, y muy apropiado para tratar en grupos de lectores, ya que su argumento gira en torno a dos cuestiones sin duda polémicas: el aborto y la pena de muerte.
El título de la obra aludida es Un libro de mártires americanos y lo ha escrito Joyce Carol Oates.
He indicado que la lectura es fácil porque Joyce Carol Oates escribe muy bien, se expresa con claridad y el argumento del relato, a pesar de no ser en absoluto amable, está organizado de manera que el lector conserve el interés desde el principio al fin.
Para ello Joyce Carol Oates se vale de un conjunto de personajes  principales y secundarios perfectamente dibujados, cuyas vidas responden a situaciones de gran actualidad y los sentimientos que manifiestan son imperecederos.
Así, junto al aborto y la pena de muerte, aparecen las creencias religiosas y el ateísmo, la maternidad y el rechazo de ésta, el sentimiento de culpa, la fidelidad conyugal, las diferencias sociales, el feminismo, el acoso escolar, y más que cada uno podrá extraer conforme avanza en la lectura según sean sus vivencias personales.
La historia que contiene Un libro de mártires americanos tiene como suceso central el asesinato en 1999 en el estado de Ohio de Augustus Voorhees, médico que práctica abortos, a manos de Luther Dunphy, de profesión techador y de religión evangélica, que se considera enviado por Dios para acabar con la vida de una persona a la que califica de asesino de niños.
Luther está casado con Edna Mae que padece una seria depresión al haber perdido en un accidente de coche, en el que se vio implicado Luther, a su hija menor con síndrome de Down que viajaba en el asiento de atrás.  
A Luther y a Edna Mae les quedan tras el accidente cuatro hijos, los dos mayores, Dawn y Luke, en especial Dawn, tendrán también relevancia en la narración.
A esta familia, de seres con escasa cultura que sobreviven a duras penas, con una madre drogada por los medicamentos y un padre fanático religioso, que pertenece a grupos organizados de antiabortistas y termina en el corredor de la muerte, se opone la familia del médico, de clase social alta, lo que le hubiera permitido dedicarse a la medicina privada y disfrutar de una boyante posición junto a Jenna, su esposa abogada, sus hijos Darren y Naomí, y la pequeña Melissa adoptada en China.
Sin embargo, Augustus (Gus) decidió ejercer la medicina pública al servicio de los desfavorecidos, y aunque atiende a mujeres en embarazos que llegan a término, le conocen sobre todo por practicar abortos. Esto hace que le persigan los antiabortistas, deba llevar protección y cambiar de residencia con frecuencia, lo que acarrea problemas a su esposa e hijos.
La muerte de Gus altera por completo la vida familiar. Entre las consecuencias del trauma compartido, está la decisión que adopta Melissa de poner por escrito todo lo que concierne a su padre y que ella desconoce.
En la familia de Luther, Dawn, joven poco agraciada de edad similar a Melissa, toma también una decisión: convertirse en boxeadora y adoptar el nombre de “El Martillo de Dios” para reivindicar la figura paterna.
Son muchos más los personajes a analizar que interesarán a los lectores y a los que Joyce Carol Oates dispensa un trato distinto, con debatibles matices,  según el grupo en el que se integran. Así en el retrato de los contrarios al aborto (la América profunda), resalta el fanatismo y la truculencia; y en el de los proclives, el altruismo y la intelectualidad.
Una cuestión curiosa en este aspecto es la utilización de la primera y la tercera persona a lo largo de las ochocientas catorce páginas del libro. Todos los personajes principales y algunos secundarios exponen cómo piensan en primera persona, excepto Gus, al que conocemos a través de sus hechos y de las opiniones de otros.
Como he apuntado anteriormente, Un libro de mártires americanos alberga tal cantidad de situaciones y detalles, que resulta imposible resumirlo en unas pocas líneas. Sólo queda recomendar su lectura, seguro que no deja a nadie indiferente.
 

 

 

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