miércoles, 22 de junio de 2016

MÁSCARAS

Máscaras es el segundo libro que leo del escritor cubano Leonardo Padura. El anterior fue Herejes y me pareció tan excepcional que ha sido una de las obras que he recomendado a todos mis amigos lectores.
El protagonista de Máscaras es también el teniente de policía Mario Conde que aquí debe investigar el asesinato de un chico homosexual, Alexis Arayán Rodríguez, cuyo cadáver aparece en el Bosque de la Habana vestido de mujer.
Averiguo que Máscaras forma parte de la Tetralogía de las cuatro estaciones y ocupa el lugar que corresponde al verano; antes están Pasado perfecto y Vientos de cuaresma, después, Paisaje de otoño.
Al situarse las acciones desarrolladas en el libro en la estación veraniega, el calor  predispone a la pereza y al malestar general. Un malestar que en Mario Conde se agudiza y contribuye a que sea aún más crítico que de costumbre con la degradación que observa en torno de ambientes y personas. En ese estado acude a la llamada de un cargo superior que le ordena investigue la muerte del travesti Alexis Arayán.
La investigación sirve de excusa a Leonardo Padura para mostrarnos el mundo homosexual de La Habana en un tiempo en el que la homosexualidad se consideraba decadente y ridícula, aunque ya no se perseguía y maltrataba a los homosexuales como había sucedido al principio de la revolución.
Junto a la descripción de dicho mundo, está la que Padura, insisto, por medio del teniente Mario Conde realiza de La Habana ciudad y que ya me impresionó en Herejes. Una hermosa y antigua urbe que se cae a pedazos, en la que la mayoría de sus habitantes sufre toda clase de carencias, mientras que las élites políticas, corruptas casi siempre, disfrutan de las más refinadas comodidades. Una ciudad en la que la delación y la sospecha, junto a la picaresca, la ocultación y la mentira, envenenan la vida de la gente que utilizan estas oscuras mañas como método de supervivencia.
Sin embargo, es preciso apuntar que las feroces críticas de Padura dejan siempre entrever un profundo amor por su tierra, aquello de “amo a Cuba porque no me gusta”, y ese amor se refleja en el modo en el que, a través  del teniente Mario Conde, interpreta la realidad cubana.
Al igual que en Herejes, aunque de forma más breve, en Máscaras confluyen tres historias: la del asesinato del travesti y su investigación, la del dramaturgo homosexual Alberto Marqués represaliado por el régimen y la que contiene el relato que inventa Mario Conde en su afán por convertirse en escritor. Las tres historias hablan de máscaras, conscientes o inconscientes, que el ser humano usa en sus relaciones con los demás.
En resumen, Máscaras de Leonardo Padura, escritor que entre otros muchos galardoness ha recibido el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, es un libro muy recomendable con el que cualquier lector podrá enriquecerse y disfrutar.
 

 

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