lunes, 4 de marzo de 2013

LA BUENA NOVELA

La buena novela es una obra de la escritora francesa Laurence Cossé cuyo tema central son las librerías y los libreros. Por lo tanto, creo que no puede dejar indiferente a ningún aficionado a la lectura.
La historia, de tintes policiacos, empieza con lo que se intuye puede tratarse de un intento de asesinato que afecta a tres personas en distintos lugares del país. Luego sabremos que esas personas forman parte de un selecto grupo de ocho escritores que tienen la función de recopilar cada uno de ellos seiscientos títulos de “buenas novelas”. Con ese propósito han sido elegidos por Francesca Aldo-Valbelli, acaudalada dama perteneciente a la burguesía italo-francesa, y por Ivan Georg, gran lector y que conoce bien el mundo de los libros.
La gestación de este proyecto “librero”, comenzando por lo que impulsa a Francesca a ponerlo en marcha, pedir la colaboración de Ivan, elegir el lugar en el que ha ubicarse la librería, distribuir los espacios en su interior y hasta el modo como se decora, ocupa bastantes páginas y es interesante. Pero más interesante aún resulta la manera de escoger los libros que albergará tan cuidado espacio: sólo deberán ser “buenas novelas”. De hecho, la librería ha de llamarse “La buena novela”.
Para elegir esas buenas novelas se cuenta con el grupo de escritores citado y con los títulos que aporten Ivan y Francesca, a los que se incorpora Oscar, eficaz empleado y escritor novel de excelente criterio literario.
Pronto “La buena novela” es conocida en los ambientes culturales parisinos, se disparan las ventas y con ellas la inquina de otros libreros, dueños de editoriales, escritores no seleccionados y hasta de políticos. Se acusa al lugar de elitista, de arrogarse el mérito de saber cuándo un libro puede considerarse bueno y, a la par que la envidia, va creciendo el descrédito ideológico, sucediéndose los ataques de todo tipo al proyecto y a sus creadores.
Toda la gestación, desarrollo de la idea y reacción virulenta del mundo editorial y cultural francés (junto a la admirativa y gratificante de los aficionados a la mejor literatura) es lo que más me interesa del libro y por lo que recomiendo su lectura, ya que es una de estas obras en la que apetece subrayar y que sería muy instructivo analizar entre varios lectores.
Lo que me parece un poco más flojo es el armazón sentimental del relato, es decir, los amoríos de los protagonistas. Aunque entiendo que puede contribuir a que la historia que nos cuenta Laurence Coosé sea más atrayente y guste a un determinado público.
Por mi parte, aseguro que me han bastado para disfrutar, aprender, reflexionar y hasta hacer una lista de autores que desconocía, franceses sobre todo, los capítulos que tratan casi en exclusiva de la librería y de los libros.

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