lunes, 30 de abril de 2012

BAJO UN MILLÓN DE SOMBRAS

El libro que hoy traigo a esta página, Bajo un millón de sombras, escrito por la periodista inglesa Andrea Busfield, es una novelita más de las muchas que tienen como escenario Afganistán y los padecimientos que han afligido y afligen aún al pueblo afgano, a causa de la violencia presente en su territorio desde la invasión soviética en 1979.
Bajo un millón de sombras hace referencia a lo que supuso para Afganistán el dominio de los talibanes, aunque el libro se centra sobre todo en la situación del país tras la expulsión de éstos, la entrada de las tropas internacionales y el gobierno del presidente Karzai.
El protagonista principal de la historia y quien nos la cuenta es un niño de unos nueve años, Fawad, cuya madre, Mariya, trabaja de sirvienta en la casa que un grupo de extranjeros, que intervienen en la reconstrucción del país, ocupa en Kabul.
Las relaciones entre los habitantes de la casa y de Georgie, una de las jóvenes, con Hayi Jan, afgano de alta posición de la que está enamorada, las conocemos gracias al niño, que habla también de su familia, amigos, hábitos religiosos y sociales, sueños, expectativas de futuro, realidad de Kabul: miseria, violencia, drogas, etc.
El relato se lee en un par de horas y puede servir de distracción y como fuente de información para las personas que no acostumbren a leer demasiado.
Los grandes lectores tendrán con esta obra la posibilidad de descubrir la enorme diferencia que existe respecto a las escritas por el autor afgano Khaled Hosseini: Cometas en el cielo y Mil soles espléndidos, que atrapan desde la primera página, indignan, conmueven e impresionan.
Aquí la autora se vale de sus personajes, semejantes a un conjunto de marionetas, para ir contándonos lo que sabe del país (vivió allí algún tiempo), en una especie de crónica, con aclaraciones incluidas, que en ningún momento logran emocionar al lector.
Las reacciones y reflexiones del niño y, en general, de los afganos, no resultan creíbles. Se aproxima algo más en el caso de los extranjeros; le ayuda el hecho de serlo ella misma.
Al principio del libro leemos que ha sido el primero escrito por Andrea Busfield. Al final, aparece el nombre de una ONGD que solicita nuestra aportación económica para educar a los niños de la calle y los menores afectados por la guerra.
Si el objetivo de la periodista al idear Bajo un millón de sombras fue mostrarnos cómo viven los afganos, sus virtudes y sus necesidades, consiguiendo a la vez algo de ayuda, tratándose además de su primer libro, considero que pueden disculparse los posibles defectos que encontremos en él.
A veces, las buenas intenciones con las que se publican determinados libros hacen más llevadera su lectura.

martes, 24 de abril de 2012

EL JARDÍN COLGANTE

Cuando empecé a leer El jardín colgante, novela del escritor barcelonés Javier Calvo, que le ha valido la obtención del Premio Biblioteca Breve 2012 que otorga la Editorial Seix Barral, pensé en Eduardo Mendoza, por el tono que crei humorístico y los extravagantes personajes que la protagonizan.
Poco a poco, conforme me adentraba en sus páginas, modifiqué mi primera impresión, ya que, a la captación de hechos surrealistas y esperpénticos, se iba incorporando la inquietud que siempre me provocan las narraciones de H. P. Lovecraf.
Ahora, reflexionando sobre lo leído, pienso que la novela de Javier Calvo está en consonancia con los gustos actuales de la mayoría de las personas, representados en los programas de televisión de más audiencia, el arte (ARCO, por ejemplo), los espectáculos desmesurados o violentos, etc.
No hay en ella cordura, belleza o equilibrio, en el significado clásico de los términos. Abundan la violencia, el esperpento, la fealdad, el histrionismo y, en palabras del jurado que le otorgó el premio, sobresale a lo largo de sus trescientas sesenta y tres páginas “un brillante tono paródico”.
Para completar el sentimiento de irrealidad que causa en el lector la lectura del texto, la caída de un gigantesco meteorito en Sollent origina, además de un gigantesco cráter, una serie de cambios climáticos que afectan fatalmente a los habitantes y ecosistemas de la zona.
Una zona de Cataluña, Barcelona y su provincia sobre todo, en la que se desarrolla el argumento de la novela.
Los hechos que se inventa el autor tienen lugar alrededor del año 1977, en la España postfranquista, transición de la dictadura a la democracia, durante la presidencia de Adolfo Suárez.
El protagonista principal es Arístides Lao, un agente secreto, insociable y de aspecto repulsivo, pero con una inteligencia privilegiada, que, después de muchas vicisitudes, recibe el encargo de sus superiores en el recién creado CESID, de exterminar una cedula terrorista de izquierdas, TOD, en la que se ha infiltrado otro agente, Teo Barbosa.
La caracterización de los personajes que integran ambos grupos, las acciones que realizan, las motivaciones que les llevan a actuar de una determinada manera, alejado todo ello de cualquier clase de idealismo, convierten a El jardín colgante en una novela transgresora y provocativa.
La España de la Transición, en la que tantos españoles pusieron su esperanza, terminó siendo una alucinación. Más o menos igual a ese “jardín colgante” que Teo Barbosa cree vislumbrar, bajo los efectos de las diversas drogas que ha ingerido en el escondite del Islote de Arañas.
Para concluir el comentario y, teniendo en cuenta el prestigio del premio que le ha sido otorgado, considero que la novela de Javier Calvo está bien escrita, su estilo es ágil, se lee con facilidad y demuestra la gran imaginación del autor.
Aparte de las características citadas, no encuentro nada más que convierta a El jardín colgante en una obra recomendable.



lunes, 16 de abril de 2012

LLÁMAME BROOKLYN

El libro del que voy a hablar hoy también es una novela, pero no resulta fácil de leer como sucede con las dos anteriores. Sin embargo, cuando la terminas, te apetece empezar de nuevo; porque poco a poco te has ido dejando seducir por una forma de escribir perfecta y por la azarosa existencia de unos personajes que, como tantos seres humanos que conoces, literarios o no, dotados de sensibilidad extrema, buscan y anhelan algo sublime que les llene por dentro.
Se trata de Llámame Brooklyn, primera novela del profesor madrileño Eduardo Lago, Doctor en Literatura por la Universidad de Nueva York, ciudad donde reside y en la que se desarrolla la mayor parte de esta obra, por la que recibió el Premio Nadal 2006 y algunos otros galardones.
Definida como “calidoscópica”, en ella nada es lo que parece, comienza con la muerte de Gal Ackerman, un escritor bohemio que reside en un motel de Brooklyn, el “Oakland”. La noticia de esta muerte obliga a Nestor Oliver Chapman, periodista de origen español que colabora con el New York Post y es amigo de Ackerman, a pesar de tener veinticinco años menos, a cumplir un pacto tácito que el escritor muerto le impulsó a aceptar: escribir, extrayéndola de los cientos de cuadernos, recortes, cartas, etc. que Gal posee, la novela que no consiguió terminar y que está dedicada a una única lectora, la mujer de la que se enamoró fatalmente, Nadia Orlov.
La lectura de todo lo que contiene el archivo de Ackerman, da lugar a que vayan apareciendo ante el lector multitud de historias que se entrecruzan y que nos hacen avanzar y retroceder en el tiempo. Así conocemos que Gal creyó hasta los catorce años que era hijo de una pareja de norteamericanos, miembros de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil española. En realidad, su madre fue una vallisoletana que murió en el parto y su padre un italiano participante también en la Guerra.
La vida de Gal, junto a sus padres adoptivos y su abuelo anarquista que le enseña la historia de Brooklyn, el viaje que realiza a la España de los 60 buscando sus orígenes, la relación atormentada con Nadia, sus amigos, sus sueños y fracasos, se enlazan, formando una valiosa urdimbre, con historias de seres anónimos y reales, en las que predomina la amistad, los amores desgraciados y las empresas imposibles; (Eduardo Lago es miembro de la Orden del Finnegans, al igual que Jordi Soler y Enrique Vila-Matas y, por lo tanto, gusta como ellos de lo que algunos llaman “metaliteratura”).
En resumen, Llámame Brooklyn es una novela extraordinaria, llena de estudiados recursos literarios, cuya lectura requerirá toda nuestra atención; pero que, al valerse de los mejores medios que nos brinda el arte de la escritura, nunca nos dejará indiferentes.

miércoles, 11 de abril de 2012

LA CANCIÓN DE MBAMA

Después de comentar en términos no demasiado elogiosos el libro de Javier Reverte, Barrio Cero, pensé que quizá la lectura de una tercera obra de este autor me permitiría encontrar de nuevo al escritor de Corazón de Ulises. Con ese propósito pedí en la biblioteca La canción de Mbama.
Protagoniza La canción de Mbama Luis Urzaiz, médico navarro de familia adinerada que, tras terminar la carrera y ejercer dos años en España, al enterarse de que en Guinea Ecuatorial, antigua colonia española en proceso de autonomía, necesitan médicos, en contra de la opinión de Mari Ángeles, su novia, se presenta como candidato.
En 1967, casado ya con Mari Ángeles, Luis embarca hacia África, instalándose en Cogo a orillas del río Muni. Su mujer viajará a Cogo meses más tarde.
En 1968 se convocan las primeras elecciones generales en el país africano. El primer presidente, Francisco Macías, proclama la independencia del territorio. El mismo año nace el primogénito de Luis Urzaiz.
Todo va relativamente bien hasta que en 1969 se organiza un golpe de estado contra Macías; éste considera que los españoles son cómplices de la intentona golpista y ordena perseguirlos. Siete mil españoles salen de Guinea, entre ellos la mujer de Luis con su primer hijo y embarazada del segundo. En Guinea se instala un régimen de terror, personificado en Cogo por el jefe de la Policía, Teodosio Mbama.
Luis permanece en Cogo retenido por Mbama, que se sirve de él para curar a las personas que le interesan. Al final, el médico, arrastrado por la degradación del ambiente, mantiene relaciones sexuales incluso con menores.
En 1979 se produce un nuevo golpe de Estado, el del coronel Teodoro Obiang, sobrino de Macías, que manda fusilar a su tío e inicia una nueva etapa de terror, alejándose progresivamente de la cooperación con España y aproximándose a Francia y Estados Unidos.
El perverso sistema económico y político que Obiang preside aún está vigente. Los habitantes de Guinea Ecuatorial, que cuenta con extraordinarios yacimientos de petróleo (los terceros de África), viven en la miseria; ya que los beneficios obtenidos con ayuda de franceses y norteamericanos quedan en manos de Teodoro Obiang y su numerosa y corrupta familia.
Con Obiang en el poder, Luis Urzaiz vuelve a España. Aquí descubre que es un extraño para los suyos. La añoranza de su antigua vida, le hace regresar a Guinea y rehabilitar el hospital. En 1993 inicia una relación con una joven negra, Melita, y espera infructuosamente que le concedan el Premio Nobel por su trabajo como médico.
Por lo que acabo de contar, quizá parezca un libro muy extenso. No es así, sólo tiene 204 páginas, incluyendo las cronologías de Guinea Ecuatorial y de la novela, el glosario, los agradecimientos, un mapa de África y las páginas iniciales comunes a todos los libros. Además, la letra es grande y abundan los diálogos y los espacios en blanco.
¿Qué quiere esto decir? Que La canción de Mbama, antes que una novela, semeja una crónica de los acontecimientos producidos en Guinea entre los años 1967 y 2004. Se construye a base de rápidos destellos, en algunos de los cuales, especialmente en los que describen paisajes guineanos, clima e idiosincrasia de sus gentes, encontramos al narrador de Corazón de Ulises. El resto se reduce a una historia de corrupción, ambiciones y fracasos que podría haber dado mucho más de sí, si Javier Reverte le hubiese dedicado el suficiente tiempo.

domingo, 8 de abril de 2012

EL JARDÍN OLVIDADO

Al comprobar que entre los libros más vendidos en los últimos meses figuraban varios de la escritora australiana Kate Morton, se me ocurrió pedir uno de ellos en la biblioteca municipal, y Kiko me prestó El jardín olvidado.
El jardín olvidado es una extensa obra (537 páginas), cuya lectura no requiere esfuerzo intelectual alguno. Así que puede ser recomendable en un viaje largo, una estancia hospitalaria no traumática, la convalecencia de una gripe o cualquier otra ocasión en que necesitas ayuda externa para “pasar el tiempo”.
El relato pretende emular a las novelas inglesa del siglo XIX escritas por autoras de la talla de las hermanas Brontë (Cumbre Borrascosas, Jane Eyre…), con sus historias llenas de misterio, amores desgraciados, paisajes tenebrosos, hombres y mujeres atormentados, diferencias sociales acusadas y determinantes, etc.
El problema es que la pretensión se queda en eso, y El jardín olvidado, por la cantidad de personajes y situaciones nuevas que va introduciendo progresivamente, no pasa de ser un folletín indicado para leer en las ocasiones que he señalado con anterioridad.
El retrato de personas y ambientes resulta superficial, cursi o pretencioso, y se acumulan con poco sentido los elementos que pretenden aportar misterio o dar cabida a la tragedia: maleta, cuentos de hadas, laberinto, manzano, roca, gruta, asesino por encargo, tío fotógrafo y lisiado, etc. El argumento gira alrededor de dos personajes principales: una niña de cuatro años a la que cierta misteriosa mujer que ella llama la Autora deja en un barco con destino a Australia y que, al confesarle el día de su veintiún cumpleaños el hombre australiano que la recogió en el puerto, la ha educado como a una hija y le ha puesto el nombre de Nell O´Connor, que es adoptada, decide buscar sus orígenes en una investigación que la conduce a la costa de Cornualles; y su nieta Cassandra, que, a la muerte de Nell, recibe en herencia una cabaña en dicha costa y, viajando hasta ella, descubre finalmente la verdad sobre los antepasados de su abuela, resuelve el misterio de la niña dejada en el barco y, de paso, encuentra el amor.
En resumen y después de una atenta lectura, considero que la novela de Kate Morton, El jardín olvidado, resulta bastante apropiada para que las féminas nos evadamos durante unas horas de las preocupaciones diarias. Algo que, si lo pensamos bien, en los tiempos que corren tiene un considerable valor.

lunes, 2 de abril de 2012

EL IMPERIO ERES TÚ

Sólo he leído un libro del escritor madrileño Javier Moro, El pie de Jaipur, que trata de las consecuencias que tuvo para la población camboyana el gobierno de los Jemeres Rojos.
Pese a lo mucho que me gustó dicho libro, el hecho de que la novela El imperio eres tú, escrita por el mismo autor, hubiese recibido el, en ocasiones, no demasiado prestigioso Premio Planeta, hizo que comenzase la lectura de este Premio Planeta 2011 con bastantes prejuicios.
Debo decir que los prejuicios desaparecieron en las primeras páginas. Sin apenas diálogo, se lee con facilidad gracias a una prosa sencilla y bien estructurada, el dibujo que hace Javier Moro de los personajes y la inteligente forma de alternar lo serio y lo festivo.
Así que el interés va aumentando, conforme te adentras en la historia de Juan VI de Portugal y su familia a lo largo del siglo XIX.
El principal protagonista de la novela es Pedro I de Brasil y IV de Portugal, hijo de Juan VI. La vida de este príncipe, fogoso y seductor, inteligente y comprometido con las ideas liberales, corre pareja a la historia de Brasil, con su exuberante vegetación, su mezcla de razas y culturas, su grandiosidad y sus contradicciones, que pasa de ser una colonia de Portugal a un país independiente que lo proclama emperador.
Pero esta vida no se reduce al reino recién liberado, sino que nos conduce, sobre todo por la influencia de dos mujeres: la madre de Pedro I, Carlota Joaquina, hija de Carlos IV de España, y su primera esposa, Leopoldina, hija del emperador Francisco II de Austria, a la Europa de la Santa Alianza, el reinado de Fernando VII y el choque entre las ideas liberales y absolutistas que, tras la Revolución Francesa, se extienden por gran parte del mundo.
Podríamos decir que se trata de una novela-ensayo, ya que el relato se sustenta en el entramado que hace posible la novela: hay imaginación en los breves diálogos, en la manera de reaccionar de personajes reales o inventados, en anécdotas y situaciones. De igual modo, el relato recibe del ensayo el rigor histórico necesario, al referirse a personalidades, acontecimientos y fechas que podemos encontrar en un sesudo libro de historia.
En resumen, considero que El imperio eres tú es una extraordinaria novela-ensayo, con la que disfrutarán las personas amantes de la historia; pero que tampoco dejará indiferentes a los que huyen de esta clase de libros.