lunes, 4 de junio de 2012

EL CUADERNO DORADO

El libro del que voy a hablar hoy, El cuaderno dorado, se publicó en 1962 y supuso el espaldarazo definitivo para la escritora británica Doris Lessing, que en el año 2007 recibirá el Premio Nobel de Literatura.
La principal protagonista de El cuaderno dorado es Anna Wulf, escritora de una sola novela de gran éxito, militante comunista, divorciada y madre de una niña.
Junto a Anna ocupa un papel destacado en el relato su amiga Molly, divorciada también, igualmente militante comunista y madre de un joven problemático.
Tras su primera novela, Anna atraviesa un periodo de sequía creadora que sólo le permite escribir algún que otro artículo para periódicos o revistas y dedicar su tiempo a una serie de “cuadernos” que identifica mediante colores: Negro, relata su estancia en Sudáfrica y otros países del África Negra; rojo, recoge sus experiencias dentro del partido comunista y su tremenda decepción ante los errores cometidos al aplicar los principios marxistas; amarillo, cuenta su vida de mujer luchadora que intenta superar dificultades en las relaciones sentimentales y sexuales que mantiene con diferentes hombres; azul, diario de los acontecimientos acaecidos día tras día: amistad con Molly y problemas de ésta y de sus familiares, sentimientos hacia su propia hija, visitas a la psicoanalista, sueños, etc.; dorado, el más breve y síntesis de los cuatro anteriores.
Me parece muy interesante el prólogo que Doris Lessing escribió en el año 2007 para una nueva edición de El cuaderno dorado. En él se defiende de las muchas críticas y opiniones opuestas que recibió la primera vez que fue publicado. Entonces las feministas lo acogieron como un estandarte del feminismo combativo y los comunistas no aceptaron las reflexiones negativas sobre su ideología, basadas en la propia experiencia de la escritora (gran parte del libro es autobiográfico).
Doris Lessing afirma que su intención al escribir el libro no fue en ningún momento convertirse en apologista del feminismo ni echar por tierra la ideología marxista. Aunque pienso que las personas que hayan soñado con cambiar el mundo de jóvenes, valiéndose para tal fin de cualquier credo o partido político, podrán reconocerse en Anna.
La intención de Doris Lessing era crear una novela totalmente veraz sobre los pensamientos, sentimientos y experiencias de una mujer, Anna, en una importante época histórica, al término de la 2ª Guerra Mundial. Pensamientos y sentimientos que pueden considerarse universales. De igual modo, habla en el prólogo de la crítica literaria en unos términos que considero muy acertados.
Personalmente creo que merece la pena leer esta obra, además de porque está muy bien escrita, por todo lo que supuso de transgresora y de polémica cuando se publicó, y por lo que podemos aprender del tiempo histórico transcrito por la autora: apartheid, comunismo en Sudáfrica, Gran Bretaña y Estados Unidos, gobierno de Stalin, psicoanálisis, neurosis sociales, etc. De hecho, me ha gustado mucho la narración que hace de su estancia en África, la total sinceridad con la que se expresa. Sinceridad que encontramos a lo largo de toda la obra en el análisis de los sentimientos, ideas y actitudes de la protagonista.
Es casi una disección del ser humano que busca la autenticidad en todos los actos que realiza, por lo que intenta actuar siempre desde la más absoluta libertad. Al armazón o marco de la novela, Doris Lessing lo tituló “Mujeres libres”.

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