viernes, 29 de julio de 2011

HISTORIA DE UNA MAESTRA

En este mes, sin haberlo previsto, han llegado a mis manos tres libros en los que aparecen maestros y maestras que trabajan en el medio rural y en escuelas unitarias.
El primero fue Una temporada para silbar; el segundo, Las voces del Pamano y el tercero, que acabo de leer, Historia de una maestra.
En el prólogo de Historia de una maestra, su autora, Josefina Aldecoa, nos cuenta que ideó el libro con la intención de regalárselo a su madre, maestra; porque, cuando ella era pequeña, le hablaba de situaciones vividas en el desempeño de su trabajo.
Basándose en esos recuerdos y en los propios, escribe el relato como homenaje a su madre, pero también al resto de los maestros de la República, a su esfuerzo y dedicación.
La novela se inicia en Oviedo en 1923, el día en que Gabriela López Pardo, tras tres años de estudio en la Escuela Normal, obtiene el título que le permitirá llevar a la práctica el sueño de ejercer la profesión para la que se ha preparado durante ese tiempo.
La realidad de la España rural que la joven encuentra en sus primeros destinos, constituida por personas, analfabetas en su mayor parte, que sobreviven con dificultad, en un ambiente de oscurantismo, miseria, superstición e injusticia social, no acobarda a Gabriela, sino que la estimula a volcarse en una tarea que ama y considera muy importante.
Después de trabajar en dos escuelas en España, Gabriela pide ser destinada a Guinea Ecuatorial, etapa que nos permite conocer a través de sus ojos la situación de la antigua colonia española: explotación de recursos, discriminación de la población negra, etc.
De vuelta a la península, y una vez curada de la enfermedad que le hizo regresar, Gabriela recupera su vida de antes, se casa, tiene una niña, vive con ilusión la llegada de la 2ª República y con horror los posteriores sucesos acaecidos.
El libro es una belleza en el fondo y en la forma. En el fondo, por el entusiasmo, la entrega y el altruismo con el que Gabriela ejerce un trabajo auténticamente vocacional. La forma, por las palabras elegidas para describirlo y la ternura con la que la que se refiere a todo lo relacionado con él.

lunes, 25 de julio de 2011

LAS VOCES DEL PAMANO

Jaumé Cabré es un autor nacido en Barcelona que escribe habitualmente en catalán. Quizá por eso yo no había oído hablar nunca de él, hasta que Isa me prestó el libro Las voces del Pamano. Ahora sé que es profesor universitario con una larga y fructífera trayectoria en el mundo de las letras, que muchas de sus obras están traducidas al castellano y a otras lenguas europeas y extranjeras, y que ha recibido los principales premios literarios catalanes.
Las voces del Pamano, puede calificarse de “novela coral”, ya que, como su nombre indica, no sólo es una voz, sino que son múltiples las voces que escuchamos en ella gracias al narrador, que las va introduciendo, cuando la partitura lo requiere, con la maestría de un avezado director de orquesta.
El narrador no relata la historia de manera lineal ni en orden cronológico: avanza, retrocede, se detiene en un determinado detalle atrayendo hacia él la atención del lector y, en ocasiones, juega al despiste y al embrollo; de tal manera, que si no estamos muy pendientes de su juego, en especial al principio, acabamos perdiéndonos en una maraña de capítulos inconexos en apariencia, que llega a semejarse a uno de esos seriales televisivos en el que nada es lo que parece; (Jaume Cabré también realiza guiones de cine y televisión, de Las voces del Pamano se hizo una película).
La novela abarca fundamentalmente el periodo comprendido entre 1943 y 2002, se desarrolla sobre todo a orillas del Pamano, afluente del Noguera Pallaresa en la provincia de Lérida, y está construida en torno a dos hechos fundamentales expuestos en el inicio:
-Un primero que nos conecta con el pasado y que consiste en el hallazgo por parte de Tina, maestra en la comarca, de una caja de puros tras la pizarra de una antigua escuela destinada al derribo. La caja contiene varios cuadernos en los que Oriol Fontilles, maestro de esa escuela asesinado en 1944, se dirige a la hija que no conoce. Gracias a los cuadernos, y mientras vamos conociendo detalles de su propia vida, Tina se adentra en una oscura trama en la que intervienen maquis, falangistas y personas del pueblo que vivieron el miedo, la venganza y la desesperación de los años inmediatamente posteriores a la Guerra.
-Un segundo que nos proyecta hacia el futuro y se centra en los esfuerzos de todo tipo que realiza la mujer más poderosa y acaudalada de la zona, Elisenda Vilabrú Ramis, para que Oriol Fontilles sea canonizado. Este segundo eje permite al autor, además de contarnos la vida de Elisenda, mostrarnos la relación de la alta burguesía catalana con los poderes político y religioso de la España franquista, los entresijos de las canonizaciones, el auge del Opus, etc.
La novela, como en casi todas las que tratan cuestiones referentes a la Guerra Civil Española, refleja las simpatías del escritor por uno u otro bando; aquí sería por el de los vencidos. Pero aún así, los personajes principales del de los vencedores están tratados de un modo, que nos induce a pensar que sus acciones responden a cierto “determinismo vital” que no posibilita otra opción; es decir, las circunstancias en las que se desarrolló su existencia les empujan a actuar de una determinada forma. No importan los genes, sino el ambiente que envolvió a la persona y los influjos que recibió de él.
Resumiendo: Una obra original y bien escrita que mantiene el interés del lector a lo largo de sus 611 páginas, y cuyas características la convierten en muy apropiada para debatir sobre ella en un grupo de aficionados a la lectura.

sábado, 16 de julio de 2011

TODO LO QUE PODRÍAMOS HABER SIDO TÚ Y YO SI NO FUÉRAMOS TÚ Y YO

Tras leer la entrevista que realizaron en un dominical al polifacético Albert Espinosa: actor, director, guionista de cine, teatro y televisión e ingeniero industrial superior químico, según su currículum. Yo añado además, por lo que conozco de él gracias a la entrevista, un ser excepcional que se ha enfrentado desde muy pequeño tanto a la muerte como a la vida y ha crecido con cada enfrentamiento.
Insisto, después de esa lectura, me apetecía investigar en uno de sus libros, buscando al escritor. Pero también, y esto es una confesión personal, buscando hallar en él el hálito vital que le ayudó a convertirse en un gozoso superviviente.
En la biblioteca, Isa me prestó un libro de título largo y estrambótico: Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo. Enseguida intenté “diseccionarlo” y llegué a las siguientes conclusiones: Se nota que Albert Espinosa es guionista de televisión, ya que el relato posee elementos de serie norteamericana; el estilo es ágil y, aunque el protagonista expresa de continuo sus pensamientos, a la vez pasan muchas cosas; al tratarse de su primera novela, aún le falta “pulir” un poco el estilo y el lenguaje; la historia resulta original en lo relacionado con la madre y en la costumbre que van adquiriendo algunos personajes de medicarse para dejar de dormir, el resto son cuestiones actuales que he visto en series de televisión o leído en otros libros; de vez en cuando, en sus reflexiones hay “chispazos” geniales que inducen a pensar que el autor promete.
En resumen: he pasado un agradable rato de lectura, que recomiendo para vacaciones; no encontré el hálito vital. Me propongo buscarlo en nuevos libros.

miércoles, 13 de julio de 2011

UNA TEMPORADA PARA SILBAR

Una temporada para silbar, del escritor norteamericano Ivan Dorg, es un libro atrayente por el título y por el contenido.
Por el título, ya que la palabra “silbar” trae consigo imágenes de tareas realizadas con gusto, de paseos tranquilos sin que ninguna preocupación altere nuestro ánimo, de juegos infantiles, de concursos risueños, y hasta de que, esto lo sabe bien el mundo salesiano, el solo hecho de saber silbar devuelva a un joven pobre e iletrado su perdida autoestima (Bartolomé Garelli).
Por el contenido, porque la historia habla de una escuela unitaria en Montana en el año 1909 y está contada por un hombre que ama la educación y que, desde su puesto de Superintendente de Instrucción Pública a finales de la década de los 50, cuando debe iniciar los trámites administrativos que harán desaparecer las escuelas unitarias, evoca aquellos acontecimientos que marcaron su infancia, ligados a la escuela y a las áridas tierras de las que su padre se esforzaba por sacar dificultosamente algún provecho.
La vida de ese niño, Paul, y su familia puede parecernos muy próxima a ciertas series televisivas de nuestra infancia, pero la obra en sí huye de sentimentalismos y no es ni mucho menos azucarada.
Todo empieza cuando el padre del protagonista, que se ha quedado viudo con tres hijos pequeños, decide contratar un ama de llaves que ayude en las tareas de la casa. En su búsqueda, le atrae un anuncio del periódico en el que se ofrece para dichas tareas cierta señora que “no cocina, pero tampoco muerde”.
Todo lo que rodea al ama de llaves y a su excéntrico e intelectual hermano daría para un libro completo, pero el autor se detiene más en lo concerniente a la escuela y en los sentimientos y actitudes del niño que protagoniza y cuenta el relato.
Total, una obra original, refrescante, de fácil lectura, amable y bien contada. Todo lo que la convierte en muy recomendable para las ya cada vez más próximas vacaciones.

viernes, 8 de julio de 2011

LOS ENAMORAMIENTOS

He leído, junto a muchos artículos, varios libros de Javier Marías; en concreto, tres: Donde todo ha sucedido, recopilación de sus escritos referidos al cine; y las novelas Mañana en la batalla piensa en mí y Los enamoramientos.
Por lo tanto, está claro que no poseo la información necesaria para analizar de manera objetiva los valores literarios que encierran las obras de un autor reconocido internacionalmente, aclamado por la crítica, miembro de la Real Academia y con multitud de premios de todo tipo en su haber.
A lo que sí me arriesgo, vuelvo a calificar de osada a la ignorancia, es a opinar sobre una obra del citado escritor; en este caso, la que acabo de leer y que se titula Los enamoramientos.
Al terminar Mañana en la batalla piensa en mí, escribí una pequeña reseña en la que señalé que el protagonista se autoanalizaba de manera exhaustiva, realizando un viaje introspectivo, con idas y venidas, no en un orden lineal, y continuas y enjundiosas reflexiones basadas en películas y en la obra de ShakespeareRicardo III”.
La protagonista de Los enamoramientos hace algo similar, pero aquí se apoya en Macbeth y, sobre todo, en Balzac y su Coronel Chabert y en Los tres mosqueteros de Dumas. Además, no se limita a autoanalizarse: reacciones, sentimientos, sensaciones, carencias, relaciones, etc., sino que se introduce en las mentes del resto de los personajes principales de la novela, haciéndolos razonar y analizarse también.
Veamos el argumento: María Dolz, joven trabajadora en una editorial, acostumbra a tomar el desayuno en la cafetería cercana a su trabajo. Allí, diariamente, le llama la atención un matrimonio que parece quererse y pasarlo bien juntos. El apuñalamiento del marido a manos de un “gorrilla”; la relación amorosa que María establece con Javier, gran amigo de la pareja y enamorado a su vez de la esposa que acaba de enviudar; la implicación de éste en el asesinato, la hipotética enfermedad del muerto y otros detalles más o menos oscuros, habrían permitido construir una novela negra excelente.
Pero, y esto lo comparten ambas obras, Javier Marías, como gran escritor, aspira a más; así que adorna los relatos con tal cantidad de digresiones, reflexiones y elucubraciones que, unidas a la total ausencia de puntos y aparte, hacen de ellas, en especial de la segunda, lecturas poco recomendables para ”el largo y cálido verano”.

miércoles, 6 de julio de 2011

LA DAMA AZUL

Hace algunos años, a raíz del fenómeno editorial que supuso la publicación de El código da Vinci, leí La cena secreta de Javier Sierra y me pareció una obra mejor documentada y escrita que la de Dan Brown. Por otro lado, continúo sin entender, aparte de la publicidad y el ataque a la institución eclesiástica, que siempre vende, a qué se debió el enorme éxito del famoso “código”, dado su escaso valor literario. En fin.
Ahora acabo de leer otro libro de Javier Sierra, se titula La dama azul y está en la línea de las cuestiones que deben agradar a su autor: enigmas históricos no resueltos, que nos conectarían con mundos paralelos o pasadas civilizaciones; señales misteriosas, conexiones ocultas u ocultadas a consecuencia de oscuros intereses religiosos o políticos, viajes astrales, etc., etc.; todo lo cual le ha llevado a ocupar un importante hueco en el mercado editorial norteamericano.
La dama azul utiliza los ingredientes que suelen ser comunes a esta clase de obras: un suceso acaecido sin explicación lógica, aquí es el fenómeno de las llamadas “bilocaciones”, es decir, estar en dos lugares muy alejados al mismo tiempo; actividades del Servicio Secreto, presencia de altas autoridades vaticanas, un periodista que investiga, una bella mujer con facultades ultra sensoriales y, por supuesto, la base histórica necesaria, acompañada de la suficiente documentación, que proporcione al libro una cierta credibilidad y valor científico.
En resumen, los aficionados al esoterismo y demás misterios que rodean la existencia humana, tendrán en esta obra un motivo más para seguir buscando respuestas. Los no aficionados, podrán pasar leyéndola dos tardes distraídas. Aunque, seguramente, conocido ya su contenido, no la elegirán como lectura.

viernes, 1 de julio de 2011

EL AMOR VERDADERO

En el mes de junio del año 2002, mi amigo Manolo me regaló un libro de José María Guelbenzu, se titulaba Un peso en el mundo. Tratándose de un libro elegido por Manolo, estaba claro que su valor literario debía de ser alto. Lo era, y nos sirvió para hablar sobre la obra y el autor en una de nuestras inolvidables tertulias.
Hoy, julio de 2011, Manolo no se encuentra físicamente entre nosotros y yo acabo de leer otro libro de Guelbenzu, El amor verdadero, lectura que me ha llevado a recordar y sentir muy cercanos a mi amigo y a su mujer, Aurora, a la que tanto y de manera tan especial quiso.
Como su nombre indica, El amor verdadero es un libro de amor. Un amor que se extiende a través de los años, desde 1945 hasta 2005. Es decir, nace con la pareja protagonista, Andrés y Clara, y continúa hasta el final del libro, cuando los dos son ya sexagenarios y Andrés, mientras contempla a Clara dormida, reflexiona sobre los vínculos que les han unido a lo largo de todo ese tiempo.
La obra entera es una reflexión, sobre todo de Andrés, pero también de Clara y del narrador mismo, que maneja la urdimbre de la trama, presentándonos a los personajes y a las variadas circunstancias que les rodean.
La reflexión de Andrés, además de versar sobre el amor, sujeto indiscutible, muestra al lector su forma de ser y de pensar en las cuestiones que se van tratando. Cuestiones relacionadas con los cambios políticos, religiosos, económicos, sociales, éticos, etc. que experimenta España en la época en que la historia de amor se desarrolla. Andrés toma partido, como también lo tomaba Manolo, muy parecido a él en ese aspecto.
José María Guelbenzu cuida mucho el lenguaje y el estilo, es un placer leerlo. A ese placer se unió en esta ocasión la imagen del amigo y del amor que sintió por Aurora. Un amor que pervive, porque, al contrario de la opinión de él, mil veces discutida, y del autor que habla por boca de su principal personaje, yo sí creo que existe un “más allá”, al que no pongo nombre ni doy forma ninguna, pero sí contenido.
Un contenido basado en el amor, el amor verdadero, que es lo único eterno, lo único que no tiene límites.