miércoles, 27 de abril de 2011

NOVELA NEGRA II

Ana Mª Matute, en una de las últimas entrevistas que le han realizado con motivo de la entrega del Premio Cervantes, se confiesa aficionada a la novela negra.

Me complace que una autora de su nivel haga esa confesión, ya que hay personas que consideran que se trata de un género menor dentro de la Literatura.
Como en alguna otra ocasión ya me he referido a la novela negra, hoy no me extenderé en disquisiciones sobre el citado género, sólo hablaré en concreto de las dos obras que acabo de leer y que pueden calificarse así: Deuda de sangre de la escritora argentina Mercedes Giuffré y Causa de muerte de la norteamericana Patricia Cornwell.
Deuda de sangre es la primera novela “negra” escrita por su autora. Con ella inicia una serie que sitúa en la Argentina del Virreinato a comienzos del siglo XIX. La serie tiene como protagonista al doctor Samuel Redhead, el médico más famoso de la época colonial. El argumento resulta interesante y el desarrollo de la historia podría ser un excelente elemento didáctico para mostrarnos las características de la sociedad de aquel tiempo; pero, quizás por tratarse de la primera novela de la serie, los defectos en el fondo y en la forma superan con mucho a las virtudes.
Causa de muerte está en la línea del resto de las obras de la famosa autora norteamericana, que protagoniza la médico forense Kay Scarpetta. Un detalle que proporciona una cierta actualidad a este libro es que los asesinatos son realizados por miembros de una secta, cuyo fin último consiste en vender material radiactivo a Gadafi para la fabricación de armas atómicas. La eficaz intervención de la doctora provoca, como siempre, un final feliz.
Lo admirable en Patricia Cornwell es el rigor y la exactitud que caracterizan a todos sus relatos. El hecho de haber trabajado junto a un médico forense y en un departamento de policía, hace que lo que cuenta, además de que está bien contado, resulte creíble. El lenguaje va siempre al servicio de la acción; incluso, cuando describe paisajes o sentimientos amorosos. Al igual que sucede con los protagonistas de otras novelas “negras”, por ejemplo, Pepe Carvalho, creado por Vázquez Montalbán, también Kay Scarpetta es una gran aficionada a la cocina.

domingo, 24 de abril de 2011

CALIGRAFÍA DE LOS SUEÑOS

Termino de leer Caligrafía de los sueños del escritor barcelonés Juan Marsé.
Según el escritor, se trata de su novela más autobiográfica; el protagonista, Ringo, es también un niño adoptado, cuya afición a la lectura le permite fabricar un mundo a la medida de sus fantasías. Un mundo que ha de hacerse real gracias a la escritura, que le permitirá hallar un lugar propicio para repeler el entorno hostil en el que vive y reinventarse a sí mismo.
Ésa es la razón por la que podríamos calificar esta novela como “de iniciación”, ya que relata la búsqueda por parte de Ringo de ese lugar propicio. Una búsqueda llena de dificultades, decepciones, renuncias y fracasos, pero también de experiencias y descubrimientos, que habrán de enriquecer su futura vida de adulto.
La historia que nos cuenta Marsé, al igual que en otras de sus novelas, se desarrolla en la Barcelona de los años cuarenta, en unos barrios grises y míseros en los que viven gentes sin futuro. Estraperlo, cartillas de racionamiento, miedo, represión política son cuestiones muy conocidas por los habitantes de esos barrios. En el de Ringo, destaca la señora Mir, Vicky, sanadora y quinesióloga de profesión, que vive con su hija Violeta. La señora Mir acoge en su casa a Abel Alonso, uno de sus pacientes, del que se enamora y con el que rompe de manera violenta, recibiendo de él la promesa, a través de la tabernera, de que le escribirá una carta. Las circunstancias que rodean la recepción de esa posible carta, con la que la señora Mir termina obsesionándose, ocupan buena parte del relato.
El resto nos describe la vida del barrio a través de los ojos de Ringo: la pandilla de amigos, su familia, las personas a las que observa desde su mirador de adolescente solitario, las películas, los burdeles, los bailes, etc.
Tratándose de Marsé, no hay que decir que el libro está muy bien escrito. Las descripciones son precisas y, en muchos casos, poéticas. Además, a pesar de la sordidez de los ambientes que describe, no he encontrado acritud ni amargura en la historia, sino una especie de determinismo compasivo y nostálgico que hace que todo encaje para bien.

jueves, 21 de abril de 2011

VIDA Y MISTERIO DE JESÚS DE NAZARET

Creo que la Semana Santa es un buen momento para hablar del libro que más me ha impresionado de todos los que he leído sobre Jesús de Nazaret; y han sido muchos, porque es un personaje que me apasiona. Se llama Vida y misterio de Jesús de Nazaret, y lo escribió en la década de los 80 José Luis Martín Descalzo.
La obra se divide en tres partes. De hecho, cuando la descubrí, cada parte constituía un libro diferente, a saber: Los comienzos, El mensaje y La cruz y la gloria. Más tarde, se publicaron las tres partes en un solo volumen.
Tras una interesante introducción, que empieza con las palabra “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”, el autor nos sitúa, dentro de la primera parte, en la época y en el lugar en el que nació Jesús; habla después de su nacimiento e infancia, de Juan Bautista, las tentaciones, la elección de los primeros discípulos y termina con Las bodas de Caná. La parte segunda relata la vida pública de Cristo: compromiso, milagros, parábolas. La tercera parte está centrada en sus últimos días; analiza los motivos por los que fue condenado a muerte, relata con detalle los hechos acaecidos y concluye con la Resurrección, ya que, en palabras de Pablo, “Si Jesús no ha resucitado, vana es nuestra fe”.
Éste sería, a grandes rasgos, el contenido del libro. Lo original, lo que lo diferencia de obras similares, es la manera que tiene Martín Descalzo de presentar dicho contenido, ya que no se limita a contarnos las cosas tal y como aparecen en los Evangelios, sino que las relaciona con el Antiguo Testamento, reflexiona vigorosa y entusiásticamente sobre ellas y acompaña el relato con multitud de citas y observaciones de importantes personalidades de la cultura: historiadores, filósofos, poetas, novelistas, etc. católicos o no, incluso, ateos, que están a favor o en contra de las tesis que él desarrolla. Además, incorpora a la narración los resultados de novedosas investigaciones, intentando que su estudio sea lo más objetivo y riguroso posible. La obra nos obliga así a profundizar en nuestras creencias y a interrogarnos una y otra vez sobre las mismas.
José Luis Martín Descalzo era un poeta, un místico y un esperanzado creyente. Este libro refleja todo ello. Para un cristiano, su contenido supone un hermoso mensaje de esperanza. Para el que no lo sea, una seria investigación sobre el hombre que más ha influido e influye en la forma de actuar y de pensar de millones de seres humanos. Un hombre que resumió la doctrina por él predicada en un único y radical mandato: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

martes, 19 de abril de 2011

LA ESFINGE

Un libro más para leer en la consulta del dentista. También para alumnos de Secundaria adelantados o bachilleres de letras (interesados todos por Egipto y sus misterios).
El título del libro es La esfinge y su autor Robin Cook, médico norteamericano experto en best sellers, muchos de los cuales han sido llevados al cine; valga éste de ejemplo.
Según parece, el argumento de La esfinge resulta toda una novedad en el extenso repertorio del citado autor; aquí no habla de mutaciones, toxinas, manipulación de las mentes, etc. Un poco de pasada, se refiere a la maldición de los faraones, que pudo influir en la muerte de algunos de los que intervinieron en el descubrimiento de la tumba de Tutankamón; por ejemplo, lord Carnarvon.
Protagoniza la historia Erica Baron, egiptóloga, experta en los jeroglíficos del Imperio Nuevo y apasionada por su profesión, que decide visitar Egipto para recorrer los lugares que ha estudiado en los libros, y que son objeto de su habitual trabajo como investigadora en el Museo de Bellas Artes de Boston, ciudad en la que reside junto a su novio Richard, del que desea alejarse algún tiempo.
En Egipto, Erica se ve envuelta en una complicada y peligrosa trama, en la que intervienen saqueadores de tumbas, contrabandistas de obras de arte, funcionarios del Gobierno y asesinos profesionales.
El libro, como todo best seller, se lee con facilidad; además de presentar el resto de las características comunes a tal género: personajes atractivos, amoríos, violencia y un argumento que mantiene el suspense hasta el final.
Lo mejor es que está bien documentado y, aunque sea a nivel superficial, nos permite pasear con la imaginación por el Egipto antiguo y el moderno: sus templos, tumbas, pirámides, mezquitas, el árido desierto, el río Nilo, la polvorienta y abigarrada ciudad de El Cairo, hoteles, mercados, rutas turísticas… Así como recordar los nombres de faraones célebres: Tutankamón, Seti I, Ramsés II, la Reina Hatshepsut…; venerados dioses: Horus, Isis, Osiris…; ritos funerarios, costumbres, comidas, etc.

viernes, 15 de abril de 2011

FUNDACIÓN

Aprovechando que el día 12 de abril se cumplieron cincuenta años del primer viaje espacial de la historia, realizado por el cosmonauta ruso Yuri Gagarin, y siguiendo, además, la recomendación de un amigo, acabo de leer el libro Fundación, con el que Isaac Asimov, escritor norteamericano de origen ruso, inicia la trilogía del mismo nombre.

Aunque no soy muy aficionada a las obras de ciencia ficción, sólo he leído cuatro pertenecientes a este género: Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury y 2001. Una odisea en el espacio de Arthur C. Clarke, la historia que narra Isaac Asimov me ha parecido interesante, aunque he de confesar que no me ha impactado tanto como las citadas anteriormente.

Se nota que el autor dominaba el mundo de la ciencia, fue doctor en ciencias y en filosofía, además de profesor de bioquímica, por la forma que tiene de expresarse, los términos que utiliza y el desarrollo casi policiaco de la trama.

Isaac Asimov imagina que los seres humanos han conquistado el cosmos, organizando un inmenso imperio galáctico, cuya capital es Trantor, planeta dedicado únicamente a tareas administrativas. Previendo la posible decadencia que dicho imperio experimentará con el paso del tiempo, Hari Seldon, extraordinario psicólogo y matemático, establece dos Fundaciones, una en cada extremo de la Galaxia, con el fin de preservar el saber humano, que quedará consignado en una gran Enciclopedia, y acortar lo máximo posible el tiempo de barbarie que habrá de afectar a los distintos reinos, hasta que llegue el Segundo Imperio.

En la obra, publicada en el 1951, aparecen cuestiones controvertidas en la actualidad; por ejemplo, el uso de la energía atómica y sus peligros; el auge, no siempre conveniente, de nacionalismos y regionalismos; el dominio y manipulación de las masas a través de supersticiones y religiones falsas; la importancia del comercio y el intercambio, como medio de conseguir grandes fortunas; la corrupción de los que mandan o administran; el “todo vale” para lograr un fin, ya que, según afirma uno de los jefes: “¡Nunca permitas que el sentido de la moral te impida hacer lo que está bien!”

En resumen, un libro ameno, bien escrito e interesante, que nos hace reflexionar sobre el pasado: Edad Media, Renacimiento…, el presente y lo que podría depararnos el futuro.

domingo, 10 de abril de 2011

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

Desde que el pasado 28 de marzo el poeta mejicano Javier Sicilia recibiera la noticia de que su hijo Juan Francisco había sido asesinado por narcotraficantes, y tras el dolor desgarrador e infinito que tal hecho le produjo; dolor que le impulsó a alzar su voz en contra de la total impunidad con la que actúa el narco en el país azteca, a pesar de haber provocado ya más de treinta y seis mil muertos, el citado poeta, sin pretenderlo, se ha visto al frente de un multitudinario movimiento cívico que desea parar esta barbarie.

Cita Javier Sicilia a Octavio Paz diciendo: “Si hay poetas en una nación, el alma de esa nación todavía está viva”. Sin embargo, él no cree que las gentes secunden sus protestas porque es poeta, sino por el horror de tantas muertes y la pasividad de una clase política corrupta.

Reflexionando sobre experiencias propias años atrás, aunque Javier Sicilia asegure que la gente no se moviliza porque él sea poeta, pienso que los poetas han jugado, juegan y jugarán un papel importante en la movilización de las personas.

En épocas cruciales de mi vida, la poesía fue, como escribió Celaya, “un arma cargada de futuro”. Junto a otros, comencéa galopar guiada por Alberti. Compartimos los versos que José Agustín Goytisolo dedicara a su hija en “Palabras para Julia”. Levantamos la voz con Blas de Otero. Nos rebelamos con Miguel Hernández...

Entonces “los mercados” eran algo muy ajeno a nosotros. Pedíamos “la paz y la palabra”, queríamos libertad, aunque sin ira.

Ahora, en este tiempo extraño en el que los mercados controlan cada instante de nuestra existencia, en el que el dinero de los poderosos crece al abrigo de confortables paraísos fiscales, en el que ayudamos a derrocar dictadores sólo si nos conviene, en el que unas televisiones infumables envenenan y atontan las mentes de las masas.

Pero que también por el ciberespacio vuelan sin ataduras las noticias, quedan en la retina las imágenes de un hombre, una mujer que han dicho ¡basta! a la censura y a la tiranía.

Un hombre, una mujer que no se arredran ante el terror que imponen los más fuertes, que gritan, como el gran Miguel Hernández en sus Vientos del pueblo: “Si me muero, que me muera con la cabeza muy alta”; aconsejo volver a los poetas, aconsejo volver al que aún no haya vuelto.

Leamos a Celaya: “Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos”.

Pongámonos en marcha con Alberti: ¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar! Mantengamos activa la palabra, siguiendo a Blas de Otero: “Si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré como un anillo al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra”.

No permitamos que nos cuenten cuentos. Sabemos, al igual que sabía León Felipeque los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos”.

Tengamos claro, como Goytisolo José Agustín, que: “Un hombre solo, una mujer, así tomados, de uno en uno, son como polvo, no son nada”.

Aceptemos, lo dice Benedetti, que quedan muchas cosas por hacer: “Tender manos que ayudan, abrir puertas entre el corazón propio y el ajeno”; y sobre todo, para los más jóvenes: “Queda hacer futuro, a pesar de los ruines del pasado y los sabios granujas del presente”.

lunes, 4 de abril de 2011

PABLO NERUDA

Creo que una buena manera de comenzar abril es hablar de poesía. Hoy elijo a Neruda, un poeta que nunca se definió como tal.

Los críticos podían adscribirle al modernismo, al postmodernismo; decir que su poesía desarrollaba técnicas surrealistas o se inclinaba por la denuncia social. Él afirmaba que para saber cómo era su poesía, sólo debían preguntarle a la poesía misma.

Leí el primer libro de Pablo Neruda, Veinte poemas de amor y una canción desesperada en una época de mi vida en la que era muy fácil identificarse con alguien capaz de escribir en una noche los versos más tristes.

Y aquel pequeño libro, editado en Argentina por la Editorial Losada, comenzó a ser, desde esa precisa ocasión, el fiel amigo en todas las tristezas: Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste y te siento lejana.

En todos los naufragios: Todo te lo tragaste, como la lejanía. Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio.

En todas las nostalgias: ¿Quién llama? ¿Qué silencio poblado de ecos? Hora de la nostalgia, hora de la alegría, hora de la soledad, hora mía entre todas.

En todos los anhelos: Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte. Te estoy amando aún entre estas frías cosas. A veces van mis versos en esos barcos graves, que corren por el mar hacia donde no llegan.

Después vinieron otros libros: Los versos del capitán: ¿Quiénes son los que sufren? No sé, pero son míos. Ven conmigo.

Residencia en la tierra: Si me preguntáis en dónde he estado debo decir "Sucede".

Canto general: Sube a nacer conmigo, hermano. Dame la mano desde la profunda zona de tu dolor diseminado.

Confieso que he vivido: Soy omnívoro de sentimientos, de seres, de libros, de acontecimientos y batallas. Me comería toda la tierra. Me bebería todo el mar...

Así podría seguir citando obras y versos aprendidos de memoria del poeta chileno, que fueron importantes en momentos concretos de mi vida.

Algunos aún me brindan, me atrevería a decir que nos brindan a todos, la posibilidad de vislumbrar en ellos la belleza perfecta, la armonía perfecta.

Y de este modo, la posibilidad de escapar de la angustia, en pos de la fragancia de esas lilas que, al igual que le sucedía a él, logran evocar siempre en primavera claros atardeceres de mi lejana infancia, que fluye como el cauce de unas aguas tranquilas.