domingo, 18 de diciembre de 2011

CONJURAR LA ALEGRÍA



El poema que viene a continuación lo he escrito yo. Ya sé que no debiera invadir el espacio reservado a lo que escriben otros; en general, personas importantes.
Pero pronto será Navidad y creo que puedo permitirme la licencia de felicitar con algo muy querido y personal a todos mis amigos virtuales.

¡FELIZ NAVIDAD! ¡FELIZ AÑO!

CONJURAR LA ALEGRÍA

Hagamos juntos un guiño a la alegría,
un guiño simultáneo.
Puede que entonces venga y se presente
ante nuestro conjuro.
Confiemos que llegue la alegría,
y suba a los despachos y baje a los talleres.
(Me temo haber intercambiado el verbo).

¿No está de moda aquello que mueve multitudes?
Facebook, Twitter, Linkedin…
Yo tengo varios cientos de amigos virtuales.
Amigos que me invitan,
desde la plaza pública de sus ordenadores,
a actividades múltiples y a saraos diversos,

Pero yo necesito que llegue la alegría,
que vuelvan las personas que decían amarme,
y a las que pensé amar.
Ahora que vivo espacios de penumbra,
que la luz y la sombra se hicieron contratiempo,
y no sé dónde voy,
ni conozco el planeta en el que habito.

Tu guiño puedo verlo,
eso quiere decir que estás ante mis ojos,
que tus manos se hallan prestas a la caricia,
que tus oídos oyen mis palabras de angustia,
que deseas, uniéndote a mi guiño,
conjurar la alegría.

Será fácil, hermano, amigo, compañero,
vivir, si me sostienes,
soñar, si te sostengo,
rezar a Dios,
aunque tú no le des el nombre que le doy,
o no le des ninguno.
La cuestión es aunar nuestros esfuerzos,
y hacer tambalear el orden que establecen
los que tienen la llave del espanto.

2 comentarios:

  1. Un poema precioso. Gracias y Feliz Navidad

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  2. ¡Es muy bonito! Gracias y felicidades por vuestra publicación. Laura.

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