sábado, 12 de marzo de 2011

Viaje con Clara por Alemania

Viaje con Clara por Alemania, del escritor vasco Fernando Aramburu, ha sido considerado por la crítica como uno de los mejores libros publicados en el año 2010. Fernando Aramburu nació en San Sebastián en 1959 y desde 1985 reside en Alemania.
En el 2006 publicó Los peces de la amargura, diez relatos protagonizados por víctimas de la violencia etarra. Esta obra duele de tal manera, que entiendo que su autor buscase exorcizar el dolor escribiendo algo del todo diferente, sin perder ese estilo cercano y directo que le es propio.

Viaje con Clara por Alemania no es un libro de viajes al uso, sino más bien la historia de una relación: la que mantienen Clara, profesora alemana de Secundaria, agobiada con el trabajo escolar y escritora incipiente, y su marido español, al que conoció en la universidad de Gotinga, cuando éste era estudiante de alemán.
La editorial que le ha publicado a Clara algún que otro libro le encarga viaje por el norte de Alemania explicando, en una especie de guía, lo más importante de lo visitado. Su marido le acompaña como conductor y “chico para todo”. En los ratos libres que le deja “la señora escritora”, inicia a la vez su propia guía, sin ninguna pretensión literaria, sólo por distraerse. Esto origina multitud de situaciones jocosas, en las que se enlazan los dolores de cabeza de ella, la seriedad, no exenta en ocasiones de inocente picaresca, con la que pretende hacer su trabajo y los muchos recursos de él para escaquearse de compromisos culturales y artísticos y disfrutar de estancias y recorridos.
Las riñas entre ambos, siempre con la ternura como fondo; las reconciliaciones, los encuentros familiares y con antiguos amigos, las enfermedades y los accidentes, se alternan con las descripciones de los lugares y monumentos visitados.
Así vamos conociendo museos, cementerios, en los que reposan los restos de personajes famosos; esculturas, plazas, zonas turísticas, y también comidas típicas, costumbres y la idiosincrasia alemana que, la verdad, no difiere tanto como yo pensaba, por lo que cuenta Fernando Aramburu, de la que exhiben europeos de otras latitudes.
El libro, muy recomendable, echa por tierra viejos estereotipos, nos proporciona aún más argumentos (a los que ya tenemos bastantes) de que todos somos ciudadanos del mundo; nos ayuda a conocer una parte de esa Alemania, en la que aspiran a trabajar nuestros hijos, y nos ayuda a relativizar casi todo lo que nos rodea y nos sucede.
En resumen, un libro bien escrito, enriquecedor y lleno de detalles humorísticos y geográficos, que nos hará pasar unas horas de lectura provechosas y muy, muy agradables.

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