martes, 17 de agosto de 2010

PURA ALEGRÍA


En ocasiones, cuando lees un libro, sientes que todo encaja. Atribuyes esta perfección interna que percibes a causas meramente formales: la exposición, el nudo y el desenlace definen la estructura. Sin embargo, aún sigues pensando en que hay algo más. Algo que intuyes, pero no sabes concretar con palabras.
El ensayo Pura Alegría de Antonio Muñoz Molina, compuesto por varias conferencias que este escritor leyó ante distintos auditorios, me proporciona los argumentos necesarios para dilucidar las intuiciones anteriores.
Muñoz Molina dice: “La ficción narrativa, que procede del mito y de los cuentos infantiles, tiene, como ellos, la tarea de explicar el orden del mundo y de ayudarnos a encontrar en él nuestra propia posición”.
La búsqueda de esa explicación por parte del autor, es la finalidad de cada una de las conferencia que componen el libro.
Así habla de su infancia y primeras lecturas; del gusto de mirar, de aprender y del respeto y gratitud que ha de sentir el escritor hacia aquello que le permite serlo; de los libros y autores a los que considera sus maestros; de la relación entre el autor y el lector, y entre el lector y la obra literaria...
Pero en todo lo escrito, subyace el mismo fondo: la explicación del orden del mundo y la necesidad que siente el escritor, y en mi caso, el lector, de hallar en él su sitio.
Sucede así en los mitos que recogen, por ejemplo, la Biblia, Las mil y una noches, la Odisea...; en el Quijote, en A la recherche du temps perdu, en los Episodios nacionales... y en autores como Juan Carlos Onetti, William Faulker, del que analiza la obra Absalon, Absalon, poniendo de manifiesto el orden que subyace bajo un argumento en apariencia caótico; o Max Aub, sobre cuya vida versó su discurso de ingreso en la Real Academia Española.
Apasionadamente habla Muñoz Molina de la importancia de cuidar y reivindicar una tradición literaria nacional, que es tan rica como la anglosajona, pero que no se cuida ni se estudia, dando lugar a que en muchas nuevas obras literarias no exista conexión con el pasado, falte el hilo vital que nos permita proseguir devanando la madeja embrollada de la existencia.
Es complicado condensar en unas pocas líneas todo lo que Muñoz Molina explica y cuenta en este breve libro (sólo 200 páginas). Por eso recomiendo que lo lean. Ojalá su lectura suponga para Uds., igual que lo ha supuesto para mí una Pura alegría.

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