lunes, 15 de marzo de 2010

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita


Lo único que se sabe con certeza de este escritor del siglo XIV, es su nombre y su única obra, el Libro de Buen Amor, en el que explica el arte de amar.

Es uno de los más importantes poetas europeos de la Edad Media y uno de los escritores más leídos de nuestra literatura. Pertenece al mester de clerecía, posee una gran riqueza léxica y dominio de las formas verbales; no obstante, asombra su popularismo extremado.

En esta obra abundan los ejemplos, cuentos y fábulas; una adaptación del Ars amandi de Ovidio; adaptación de una comedia del siglo XII y de otros textos medievales latinos; sátiras y también poesías religiosas y profanas.

Se cree que algunos detalles de este libro pueden ser autobiográficos, pero el hecho de que esté escrito en primera persona no significa que lo sea.

Habla de don Amor como el causante de provocar todos los pecados del mundo, pero escucha sus consejos sobre qué debe hacer para enamorar. También necesita de la complicidad de una vieja que pueda entrar en casa de las damas para interceder en su favor.

El libro resulta muy divertido y el mismo Arcipreste dice que no se le juzgue mal por sus relatos, de sus amores.
En una ocasión se enamoró de una panadera llamada Cruz, rogó a un amigo que le hiciese de intermediario, pero éste se quedó con ella. Aquí sigue parte de una cántiga que se refiere a estos amores traicionados.


Mis ojos no verán luz
pues perdido é a Cruz.
Cruz Cruzada, panadera,
tomé por entendedera;
tomé senda por carrera,
como faz el andaluz.
Coidando que la avría,
díxelo a Ferránd García,
que troixiese la pleitesía
e fuese pleités e duz.
Díxome quel plazía de grado,
e fízose de la Cruz privado
a mi dio rumiar salvado,
él comió el pan más duz (dulce).

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